Resolución sobre los resultados educativos de los varones
La Junta de Participación Autonómica, compuesta por los Presidentes de Consejos Escolares Autonómicos y del Estado, ha estudiado las estadísticas del sistema educativo español y los indicadores del Sistema Estatal de Indicadores de la Educación fijando la atención en aquellos que se refieren a los resultados desagregados por sexo.
A partir del análisis de los datos es posible establecer las siguientes conclusiones:
1º Los varones tienen más dificultades que las mujeres para prosperar en el sistema educativo español. Tienen más suspensos, repiten más, abandonan antes el sistema educativo y se gradúan en menor proporción que sus compañeras.
2º El menor éxito escolar de los varones es un fenómeno que se manifiesta desde hace ya varios años, curso tras curso, en todas las Comunidades Autónomas, incluso en aquellas que tienen mejores resultados, en todos los niveles educativos, desde la Primaria a la Educación Superior, y en todos los indicadores de progreso relacionados con la promoción y la titulación[1].
3º El menor éxito de los varones en los resultados académicos de promoción y titulación no parece corresponderse con los resultados en las evaluaciones externas de diagnóstico, tanto internacionales como estatales o autonómicas. En estas evaluaciones, en las que se valoran niveles de competencias básicas, los varones españoles obtienen resultados diferentes a los de sus compañeras, pero no inferiores. Suelen obtener mejores resultados en competencia matemática y en ciencias y peores en competencia lingüística[2].
Es sorprendente que este problema, de dominio público, no produzca alarma social ni reacción alguna en la comunidad educativa. En todos los ámbitos implicados, familiar, educativo y social, parece que se acepte con cierta resignación el hecho de que los chicos "van peor en la escuela", como si se tratase de algo normal, lógico o sin remedio. Es llamativo, además, que un sistema educativo, como es el nuestro, orientado a la equidad, capaz de detectar y compensar con eficacia, en muchos casos, las dificultades en el proceso de aprendizaje, no haya reaccionado ante una variable (el ser varón), que estadísticamente es, con claridad, predictora de dificultades escolares.
Atendiendo a lo anterior, la Junta de Participación se pregunta por el tipo de factores o de variables que pueden explicar las mayores dificultades de los varones para prosperar en el sistema educativo, y, sin perjuicio de la necesaria investigación y de las medidas que puedan adoptarse a la vista de sus resultados, considera que es posible identificar ya algunos factores de tipo sociocultural que inciden negativamente en el éxito escolar de los varones. Entre ellos destacan dos:
a. Las expectativas de los varones de que sin cualificación es posible un empleo fácil y bien remunerado.
b. Los estereotipos mediáticos de niños y adolescentes -junto con la consolidación de los valores subyacentes- según los cuales resulta poco compatible ser chico y aceptado por los iguales con ser buen alumno[3].
Por todo ello, la Junta de Participación demanda a las Administraciones educativas que, en primer lugar, indaguen si existe un conocimiento científico riguroso sobre el tema y, en el caso de que éste sea escaso o insuficiente, que impulsen estudios comparativos e investigaciones que permitan identificar con claridad aquellos elementos o circunstancias, tanto en el plano nacional como autonómico, que impiden a los varones evolucionar con éxito en su formación y alcanzar resultados similares a los de las mujeres.
Además, y entendiendo que el primer paso para encontrar soluciones consiste en reconocer que estamos ante un importante problema de nuestro sistema educativo, la Junta de Participación Autonómica insta a las Administraciones educativas a considerar con seriedad el hecho del menor éxito escolar de los varones y formular objetivos de mejora e indicadores de control, tendentes a conseguir la igualdad de hombres y mujeres en todo lo referente a su formación y, en particular, en los resultados de promoción y titulación.
Por todo ello, solicita a las Administraciones que, tras un diagnóstico preciso de las causas, ponga en marcha un Plan de mejora de los resultados educativos de los varones que contemple, además de las pertinentes actuaciones en el seno de los propios centros educativos, una campaña en la que se impliquen los medios de comunicación para que difundan información realista sobre las consecuencias nada deseables de la falta de cualificación, la necesaria igualdad de hombres y mujeres en el acceso al empleo y en su remuneración y se promuevan modelos sociales más acordes con los requerimientos de formación y desarrollo personal de la sociedad del conocimiento.
[1] Estas afirmaciones pueden corroborarse en los cuadros del Anexo I que se adjunta.
[2] Esta afirmación puede corroborarse en los cuadros del Anexo II que se adjunta.
[3] En el anexo III se recogen algunas gráficas con datos sobre estas variables.
