Maialen Uriz
AQUÍ YACE MI CUERPO
Era el 13 de Abril, estábamos jugando un partido de hockey sobre hielo, era divertidísimo, íbamos perdiendo, así que decidí ponerme las pilas. Yo, era el capitán del equipo, había jugado en equipos mejores a éste pero… Éste era y sigue siendo mi favorito. Aunque fuésemos perdiendo yo me estaba divirtiendo muchísimo pero los de mi equipo querían ganar y entonces les dije:
- ¡Venga chicos que podemos ganar!- Y me respondieron:
- ¡Sí! ¡Venga vamos! Yo marqué un gol al principio, y mi compañero decidió hacer lo mismo, así sucesivamente hasta que nos adelantamos por cinco goles. Entonces me fijé en la cara de los contrincantes, estaban rabiosos, y pensé que la victoria ya era nuestra.
Con muchísima alegría entramos a los vestuarios, el entrenador nos felicitó y nos dijo:
-¡Cambiaos de ropa que nos vamos de fiesta!
Todos se alegraron, pero yo en cambio tenía un mal presentimiento, quizá era por que era martes y 13 no sé… Les dije, que no me apetecía ir y me dispuse a salir. Allí me esperaban los contrincantes para darme una buena paliza, me asusté y me puse a gritar, pero de nada sirvió; me pegaron la paliza igualmente. Era tal la paliza que vi las estrellas, y ahí me caí, en un callejón oscuro, solitario…
Alguien hizo una llamada anónima a emergencias y se fue como si no hubiera pasado nada.
El tiempo de espera se me hizo eterno y la verdad, me dolía todo el cuerpo. ¡Porqué no habría ido a esa fiesta! Al fin escuché la sirena de la ambulancia y me alegré, eché un suspiro y exclamé:
-¡Al fin han llegado!- Pero nadie me escuchó, nadie me hacía caso, escuché a uno de los doctores:
-¡Parece muy grave, rápido, al hospital!
Empecé a hablar con mi madre, bueno a intentarlo, nadie me hacía caso, empecé a preocuparme y empecé a gritar,

pero nada, seguía ahí, nadie me hacía caso.
Pasaron horas y horas y yo seguía ahí. Mi madre lloraba y lloraba… Y un momento… ¡Estaba hablando con mi abuelo, que llevaba muerto desde hacía veinte años! No me lo explicaba o tal vez sí… entonces comprendí, yo estaba muerto. Entonces, me vi en un funeral, me estaban enterrando. En fin, esta historia la estoy contando desde mi ataúd.
Aquí yace mi cuerpo, 1976-1999.