Wet moon

WET MOON. ROSS CAMPBELL. (Norma editorial)
LIBRO 1. PASEOS LÁNGUIDOS
Aunque presenta una cierta coralidad, la obra cuenta con una protagonista bien definida: Cleo, una adolescente que empieza su primer año en la universidad, y cuya apariencia responde a la de la tribu urbana de los góticos: maquillaje oscuro, piercings varios, etc. Alrededor de ella se mueve un gran grupo de personajes, la mayoría pertenecientes a su misma corriente estética.
Campbell se toma su tiempo tanto en presentar a los personajes como los ambientes (la universidad, el colegio mayor, los pubs) por los que estos se mueven, aunque tiene el acierto de arrancar su obra con la conseguida sensación de hacerlo in medias res, lo cual le da una credibilidad, una sensación de realidad, tan agradadable como pertinente.
Y poco más sucede en este volumen, más allá de reflejar la angustia adolescente de sus protagonistas, si bien empieza a adivinarse una cierta intriga respecto de un personaje, una joven gótica silenciosa y automutilada, que recuerda a la inquietante obra de Charles Burns.
En cuanto al estilo gráfico del autor, señalar que su trabajo, detallista sin resultar cargante, es magnífico: los rostros de sus personajes son de gran expresividad, así como verosímiles resultan los escenarios en los que se desarrolla su vida cotidiana. Al respecto, vale la pena prestar atención a las referencias culturales (libros, discos, figuras...) que pueblan las habitaciones de los personajes, y que ayudan a definirlos ante todo lector más o menos especializado.
Lo de gótico, no es una descripción al azar. Las juventudes que se asoman a este comic indie, son premeditadamente góticas, raras, pesimistas en su mayoría y llenas de dudas. Éstas son las mismas que podrían ver en cualquier jovenzuela locuela del montón. Inseguridades en principio vacuas pero por las que todos/as hemos pasado en algún momento de nuestras vidas. Sin embargo, en el ambiente gótico, todo se magnifica. La rebeldía inherente de la juventud aquí se transforma en momentos de duda existencial, desplantes sin ton ni son, actitudes desprovistas de ilusión y una sombra de tristeza abismal profundísima.
