
A la hora de hacer publicidad, la música está muy presente y toma gran importancia puesto que puede cambiar el punto de vista o el mensaje dentro de un anuncio con solo modificar la música y el sonido que lo acompañe.
√ TAREA: Buscar un ejemplo de anuncio en el que la música modifique el punto de vista o el mensaje.
En la publicidad, se consideran cuatro factores, cuatro elementos de producción dentro del sonido, que poseen un gran nivel de importancia. Estos elementos son: la voz, la música, los efectos de sonido y el silencio.
No nos provoca la misma sensación un anuncio con o sin música, con o sin voz. Si tomamos como ejemplo un anuncio al azar, podemos comprobar de manera clara el por qué de estas afirmaciones.
√ TAREA: Buscar un ejemplo de anuncio en el que, suprimiendo la música, se perdería la eficacia.
Analicemos uno de los anuncios más recientes de la marca deportiva Adidas. En dicho anuncio, el cual dura dos minutos, se nos presenta una mezcla de imágenes de diferentes deportes acompañados de la música del grupo Justice (música electrónica) que se funden con fuertes y puntuales efectos de sonido.
La canción comienza con pequeños golpes de música, como si estuviera cargando fuerzas para la explosión final. Mientras tanto, se nos presentan imágenes en las que podemos observar a diferentes deportistas y aficionados preparándose a través del acto de vestirse, caminando hacia el estadio o llevando a cabo “rituales” (la imagen del equipo de rugby que se une “en piña” antes del partido es un ejemplo). Con esta fusión audiovisual se nos prepara para la subida posterior y se nos va poniendo en situación, además de ir aumentando poco a poco la tensión.
A continuación, la música cambia, se vuelve más movida y agresiva, mientras comienza un juego de imágenes y efectos de sonido que nos mantiene atentos y en tensión durante la emisión del anuncio. Uno de los efectos que más se repite a lo largo del vídeo es el sonido ambiente de estadios de fútbol, centros olímpicos o del público de un concierto; con estos sonidos se añade un valor importante: el del apoyo y la fuerza que se recibe de la afición y el público. La sensación de estar en la piel de Messi en el momento en éste que sale al estadio y toda la afición le envía sus ánimos nos lleva a un evidente estado de motivación. Disparos, aullidos, puñetazos, campanas que indican el fin del partido … son efectos de sonido que, además de añadir más información y sonido a la imagen, nos ayudan a mantener en alerta y no perder de vista la pantalla.
Tras pasar la primera fracción del vídeo, de repente la música desaparece. Una caída al agua y un estruendo se lleva la música y comienzan a aparecer imágenes intensas unidas a un sonido que va aumentando de forma progresiva. La música continuando in crescendo, a la vez que la velocidad de las imágenes va aumentando hasta llegar al “climax” del anuncio. La afición se emociona y los protagonistas del anuncio celebran el triunfo. La música vuelve y podemos ver personas que celebran a la vez que otras se nos muestran derrotadas: así es la vida, unas veces se gana y otras se pierde.
“Adidas is all in”, Adidas está en todo, en todas partes, en todos los deportes, en cada momento de victoria o derrota.
Sin una voz, sin una sola palabra que nos cuente nada a lo largo de estos dos minutos, podemos entender a la perfección el mensaje que se nos quiere transmitir y nos hemos mantenido atentos a lo que se mostraba con el eficaz juego creado entre la música, sus cambios de ritmo y los efectos de sonido.
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Pongámonos por un momento en la situación de que dicho anuncio no tuviera sonido. Tan fácil como activar el “mute” para comprobarlo. Sin duda, pierde todo su atractivo: ese disparo que no suena, esa afición que parece muda, una caída que no se escucha, un puñetazo que parece no ser tan fuerte como lo parecía con sonido … Y, por supuesto, esa música que acompañaba a las imágenes y que nos activaba. Además, es obvio que el anuncio hubiera cambiado mucho su composición final de hubiera hecho otra elección completamente diferente de la música, sustituyendo la música electrónica por una canción pop, de música clásica o folk, por ejemplo.
√ TAREA: Buscar en internet un anuncio y aplicarle una música de estilo muy diferente.
Sin duda este es un ejemplo bastante claro para comprobar la importancia de la música para transmitir sensaciones, en este caso en la publicidad, y la facilidad con la que se puede suprimir el relato a través de la voz y se sabe sacar todo el partido de la música y los efectos de sonido precisos.
Podemos entonces decir que el tándem que se crea entre música y publicidad suena a éxito seguro. A menudo se utilizan canciones clásicas, conocidas por la gran mayoría de la población de manera real o bien modificando su letra para crear juego con eslóganes u otros mensajes las cuales resultan tan graciosas y pegadizas que nos es imposible evitar grabarlas en nuestra mente y que pasen a formar parte de la imagen de marca que tenemos sobre una empresa, marca de ropa o compañía de seguros.
√ TAREA: Buscar un ejemplo de anuncio en el que se emplee una canción conocida con la letra adaptada al propio anuncio.
Para terminar, podemos decir que el sonido, especialmente la música, nos ayuda a crearnos informaciones de forma cognitiva. Esto significa que la música es una buena herramienta para memorizar, percibir sensaciones o comunicar nuestras opiniones y juicios personales; por eso es tan útil en la publicidad, ya que, con los 20 segundos que habitualmente dura un spot, se consigue que la gente se quede con el mensaje que queremos transmitir a través de él.